4 comentarios

  1. Iñigo Eulate

    Años 60.
    El gran pianista ruso Nikita Magalof interrumpió, notablemente alterado, su magnifico recital solista. Fue por la inevitable segunda tos de una aficionada acatarrada. Luego continuó.
    Era sede de la Orquesta Nacional, y a falta de Director fijo, cada domingo se contrataba a un famoso Director de otros países.
    Un tormento para la orquesta pero un deleite para los aficionados.
    Según el Director que fuese un domingo el metal era esplendido y la cuerda algo floja. Al siguiente domingo destacaban la madera y la cuerda. El metal deplorable.
    Los jóvenes aficionados de entonces aprendimos mucha música con ese “desorden” y afinamos nuestros oídos.

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    1. Estate One

      Hola Íñigo! Cuánto nos ha gustado que hayas compartido con nosotros esa experiencia personal en el Monumental Cinema. Seguro que ese recuerdo lo tienes muy presente: cómo se debió sentir el que tosió cuando vio que por su culpa se interrumpía el concierto! Un saludo y muchas gracias por tu aportación.

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